sábado, 9 de mayo de 2009
la, la, la
Sus finas voces acariciaban el aire como el viento en una tarde de primavera. Los instrumentos en perfecta armonía hacian de la melodía una obra maestra. En el ambiente se podía oler la perfección. Bastaba con oir un par de segundos para caer en un trance profundo, nunca más podrías olvidarla...
Sábado
La puerta cerrada, el agua hirbiendo en la tetera, la colección de soldados de la guerra del pacífco sobre el mueble, la ventana abierto, la contaminación de la ciudad, el ruido de la calle y el bello sonido del organillero acercandose.
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