lunes, 28 de diciembre de 2009

de vuelta a casa

"¡ya está!" se dijo un poco enojado. y comenzó a caminar de regreso en busca de ese algo que había perdido hace ya tantos años. El atardecer en su espalda proyectaba en el piso una larga sombra que le indicaría el camino correcto. A pesar de su desánimo, el paisaje y los botes que navegaban a su lado por el río Mapocho hacían cada vez más agradable su caminar.