Y aquí vamos de nuevo.
Parada en el taco miro por la ventana, en el fondo el sol cae entre unos bellos tonos Naranjo. Desde las bancas del parque una risa estrepitosa llama mi atención - sonrío, me gusta escuchar a la gente reír- aquel hombre con la mano levantada como hablando por teléfono ríe y habla, disfrutando del momento- desde mi auto no entiendo lo que dice- baja su mano y no había teléfono, para de reír de forma abrupta y pierde su mirada en el vacío. El semáforo sigue en rojo.