martes, 1 de enero de 2008

Solo buscaba algo que compartir, todo debía ser especial, pero nunca nada llegaría a ser como en sus sueños. A pesar de su corta edad ya entendía muy bien lo que sucedía, pero no comprendía el por qué.
Cerraba los ojos y viajaba a otros mundos, ahí era feliz. Los abría y se encontraba nuevamente entre desastre y amargura. Por eso comenzó a soñar despierto, ya no necesitaba cerrar los ojos, ahora dejaba volar su imaginación donde se encontrara....
El pirata navegaba los mares del idealizmo en busqueda de aventuras, llegaba a tierra firme y luchaba con espadas, el oceano era si refugio, la tripuación su familia y compañera, el viento preparaba su destino...
Era un soñador, soñador de tiempos mejores, soñador.... soñador de maravillas, soñador de esperanza y tranquilidad...
Eran sueños de un niño, pobre niño, que se refugiaba en ellos para no sufrir.