Rescate forzoso
Tomó con ambas manos la pala y comenzó. En mitad de la nada, donde nunca sería encontrada, cavaría su propia tumba. Mientras las lágrimas recorrían lentamente sus mejillas reflejaban la tristeza de su rostro. Pasadas las horas cada estrella de aquella bella noche parecía susurrar su nombre, como queriendo detenerla.... miró al cielo por algunos segundos. Las constelaciones que por tantos años mantuvieron su atención hoy no eran más que un mantel manchado cubriendo esa noche sin luna.
Comenzaba a amanecer y sus brazos cansados de aquel agotador ejercicio la obligaron a cambiar la herramienta por sus propias manos.Sus dedos heridos no le impedirían concluir la tarea.
Poco a poco la desesperación comenzaba apoderarse de la situación. Las voces ya no solo susurraban, ahora gritaban y la alentaban a seguir...
Si solo alguien se hubiera detenido a mirar sus ojos al de salir de casa.
Si la soledad no la hubiera encarcelado hace ya tanto tiempo,
quizás alguien la habría detenido...