jueves, 23 de agosto de 2007

¿lágrimas de felicidad?

Llegué al paradero luego de caminar 20 minutos desde la universidad. Comencé a observar a la gente. Entre la multitud divisé a una mujer, llevaba una bolsa en una mano y con la otra sostenía una carpeta, la cual miraba muy concentrada. El paradero quedó casi vació cuando pasó la micro 103. Luego de esperar unos pocos minutos, lo que no ocurre normalmente, una micro 411 se detuvo en el paradero, me subí junto a tres personas más. Caminé por el pasillo hasta el mismo lugar de siempre, junto a la ventana. En ese momento noté que la mujer también había subido. A esa distancia logré ver el contenido de los papeles dentro de la carpeta, se trataba de unas ecografías. Por mi cabeza pasaron muchas imágenes: la felicidad de una familia que esperaba con ansias la llegada de su primer hijo; el coraje de una mujer que planeaba luchar sola; el sueño de dos jóvenes que saldrían adelante sin importar limitaciones; la amnesia luego de una noche de fiesta; el temor al próximo encuentro; la rabia de llevar en el vientre al hijo de un violador… Me acerqué a la puerta y cuando iba bajando noté una lágrima correr por la cara llena de angustia de la mujer.